La
antropología viene del logos
(conocimiento) del antropos (ser
humano). Formalmente existe como disciplina
occidental, cuando durante el Imperialismo
del siglo IX se reconoció la
importancia de conocer al "otro"
para poder dominarlo. Los primeros antropólogos
dedicaban años describiendo las
maneras en que se vestían, comían,
se organizaban, hablaban otras culturas.
De esta manera comenzaron a confrontar
sus propias pautas de vida y a reconocer
que habían diversas maneras de
pensar y relacionarse con el mundo y
las personas.
Hoy
día no tenemos que ir tan lejos
para hacer este ejercicio. Lo hacemos
en nuestras ciudades, empresas, y regiones.
Porque la diversidad social y cultural
se expresa de múltiples formas
y nosotros estamos entrenados para descubrirla.
Agudizamos los sentidos, descubrimos
lo que otros no ven por considerarlo
"normal" o estar habituados
a ello, ampliamos la visión sobre
los problemas humanos, tejemos relaciones
entre formas de conocimiento y abrimos
alternativas de comprensión y
solución.
La
antropología dialoga e interactúa,
prácticamente con todas las áreas
del conocimiento. Para la muestra, una
descripción no exhaustiva de
las ramas y sub-especializaciones: