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“La única forma de tener éxito en tecnología es adaptarse, el cambio es constante” Dov Moran, inventor de la USB

Fecha de publicación: 5/1/2017

Foto: Cortesía iNNpulsa Colombia - Héroes Fest 2016

Dov Moran es un empresario, inventor e inversionista insraelí de 61 años, reconocido mundialmente como el inventor de la memoria USB. Moran es ingeniero eléctrico del Technion Institute of Technology de Haifa. 

En 1989 creó la compañía M-Systems, pionera en el mercado de almacenamiento de datos flash y creadora de la USB Flash Drive (DiskOnKey) y del Flash Disk (DiskOnChip), entre otros inventos para almacenar datos. Con Dov Moran al mandato, la empresa logró un crecimiento de 1 billón de dólares en 18 años. En el 2006, SanDisk Corp compró la empresa por un valor de 1,6 billones de dólares, convirtiéndose en la 3ra adquisición más grande de la historia de Israel. 

Desde entonces Moran ha fundado nuevos proyectos que han sido comprados por compañías importantes, como Modu, cuyas patentes fueron vendidas a Google en 2011 para el Project Ara.  También fue presidente de Tower Semiconductor, Biomas y fundo Comigo, entre otras. 

Hablamos en rueda de prensa con él sobre la USB, su trayectoria y su evolución como emprendedor. Esto fue lo que nos contó. 

¿Cómo fue el invento de la USB?

De hecho, yo solo no me inventé la USB, fue creada por un comité del que hacía parte y la idea era reemplazar la interfaz serial antigua RS232. Realmente tuve más suerte que cualquier otra cosa con este invento. 

Yo llegué a Nueva York siendo el CEO de una compañía dedicada al almacenamiento de data. Al otro día tenía una exposición y en la noche hice algunos cambios en la presentación que iba a mostrar, me fui a dormir pensando que al otro día todo saldría bien. 

Cuando llegué a la conferencia y era mi momento de exponer subí al podio y simplemente mi computador no prendía. Estaba frente a una gran audiencia y empecé a sentir un sudor frío en mi espalda. Un amigo de Israel me dijo que usara su computador y le dije que podía usarlo porque la presentación estaba guardada en el mío, que no funcionaba. 

Para resumir la historia finalmente mi computador sirvió y pude hacer mi presentación, pero recuerdo ese momento como si fuera hoy, en el instante en el que estaba desconectando los cables de mi computador me dije: “esto nunca me puede volver a pasar”, no vuelvo a ir a una exposición sin tener la presentación como tal en mi bolsillo. 

El invento realmente fue una cuestión de conectar los puntos. Sabíamos cómo hacer memorias flash, sabíamos cómo manejar el almacenamiento de datos, entonces fue un proceso de conectar puntos para llegar al producto. A las personas del comité encargado de estos inventos no se le ocurrió, como sí se me ocurrió a mí, esta conexión, si ellos hubieran pensado más allá y hubieran conectado esos puntos yo no tendría la patente y por eso digo que fue un golpe de suerte, porque me adelante a conectar esos puntos. 

¿Cómo ha sido el proceso de transformación entre la primera USB y las actuales?

La primera USB era de 8MG, nosotros lo veíamos como algo espectacular porque antes de la USB estaba el Diskette que tenía 1,44MG de capacidad de almacenamiento. Producir la USB era muy costoso, cada una nos costaba $50 US y la vendíamos en $40 US, siempre perdíamos plata y tuvimos suerte porque no mucha gente nos la compró al principio. 

Después empezamos a avanzar y logramos bajar el precio de producción y tener utilidades en la venta de nuestro producto. También hubo un crecimiento exponencial en la capacidad de almacenamiento. 

Hoy en día ya no sé mucho de las USB, yo ya no estoy en la compañía, yo la vendí a SanDisk por 1,6 billones de dólares, y ellos en su momento la vendieron a Western Digital por 18 billones de dólares. 

Con la popularidad de los servicios de nube, ¿Cuál cree que sea el futuro de la USB?

Ya todo está en la nube, ya no se usa la USB. No solamente el servicio tradicional de data está en la nube, sino absolutamente todo lo que nos rodea. 

¿Cómo lograr que un elemento tecnológico como la USB perdure en el tiempo aunque la tecnología siga avanzando? 

Te voy a contar una historia. Año 2000, tenemos un producto, la gente lo ve como un producto difícil, complejo, costoso y dicen que el correo electrónico nos va a acabar este servicio que estamos creando. 

Todos los computadores del mundo tenían cavidad para diskette y un solo fabricante los producía, su nombre era TEAC. Siendo nosotros una compañía pequeña quisimos aproximarnos a TEAC y trabajar con ellos, pero ellos no quisieron. Pasaron los años y se sacó la unidad para el diskette de los computadores y todo el mundo empezó a utilizar las USB. 

TEAC (empresa japonesa) nos llamó y nos invitó a Japón a hablar con ellos de cooperación. Nos dieron ideas para mejorar nuestro producto, nos propusieron inventar un diskette con USB insertada, etc. Hablamos 3 o 4 horas con ellos y no llegamos a un acuerdo. 

En la noche estaba con el CEO de TEAC parado al frente de su compañía y él me dijo algo que nunca se me va a olvidar: “Señor Moran, usted está acabando con mi compañía, la misma que mi padre fundó hace 70 años y que además va a ser la compañía de mis hijos, no voy a poder seguir con el legado”. 

Le pedí disculpas y le dije que en tecnología todo está cambiando y la única forma de tener éxito en esta área es adaptarse porque el cambio es constante, si yo me caso únicamente con una idea y pienso que va a ser inmóvil en el tiempo, estoy destinado al fracaso. En tecnología no hay necesidad de desarrollar productos para toda la vida, nada es para toda la vida. 

Las compañías grandes y buenas comienzas a hacer investigación sobre productos futuros que ellos mismos van a ofrecer antes, incluso, de que la vida útil de sus productos existentes llegue a su fin. 

¿Cuál es su recomendación para los emprendedores colombianos cuando quieren cambiar el mundo con sus ideas, a pesar de las adversidades?

Hoy Israel es, sin lugar a duda, la nación de los Startups, hay un espíritu de emprendimiento e innovación, pero devolvámonos 25 años en el tiempo y en ese momento Israel era algo muy similar a lo que podemos ver hoy en Colombia. No había alta tecnología ni emprendimientos de alta tecnología. 

En los 90 Israel era muy fuerte en el tema de corte y pulido de diamantes. En esa época un muy importante ministro de economía dijo que a futuro eso debía cambiar, que se debían realizar los cambios necesarios para que hubiera otro tipo de economía. 

Israel es un país que no tiene recursos naturales y tiene enemigos fuertes, pero descubrieron una puerta en la alta tecnología. Establecieron un científico en jefe gubernamental (Chief scientist) que apoya ese tipo de iniciativas que vienen del sector privado y entre los años 1993 y 1994 el gobierno dio los incentivos adecuados para fomentar la inversión de capital para emprendimiento. La propuesta fue que los inversionistas no perderían más del 20%, y así se fomentaría el capital para emprendimiento. 

Así las cosas, los hombres de negocios vieron una gran oportunidad para llevar su plata a Israel e invertir en esos fondos de capital de riesgo y se crearon, si no estoy mal, casi 10 fondos de Venture Capital en el país. Los jóvenes programadores e ingenieros de Israel se dieron cuenta que ya no debían ir a trabajar a grandes compañías, y que en su país tenían un canal de financiación para sus propios proyectos de emprendimiento. Todos los fondos fueron exitosos y el gobierno no tuvo que entrar a cubrir la promesa de no dejar perder más del 20% del dinero. 

En Colombia tienen la posibilidad de crear un ecosistema que ayude a promover este ambiente de emprendimiento y hacer cosas fascinantes.