Colegios saludables, hacia donde debemos llevar nuestras instituciones

Septiembre 17, 2021
Chiquiandinos

No es suficiente la práctica de los protocolos de bioseguridad. Los colegios deben ofrecer alimentación de calidad, actividad física diaria, buen aprovechamiento de los recursos y manejo correcto de los desechos, entre otros. 

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¿Qué es un colegio saludable?

 

Es un concepto amplio que no solo está determinado por el uso adecuado de los protocolos de bioseguridad impuestos por el Ministerio de Salud, como uso de tapabocas, lavado de manos y distanciamiento social. El concepto saludable debe abarcar el tipo de alimentación que se ofrece en el colegio, las zonas al aire libre donde los niños pueden jugar y desarrollar habilidades motoras, los equipos de especialistas enfocados en cuidar de la salud mental de los estudiantes y otras de sus necesidades, la posibilidad de practicar deportes y una educación con conciencia ambiental, entre otros.

La crisis climática, provocada en gran medida por sobrepoblación humana y nuestra forma de vida, está derivando en terribles sequías e inundaciones que aceleran la incubación de infecciones y, por tanto, la expansión de nuevas pandemias.

Así que, sin saber qué nos depara el destino en materia de salud pública, lo más oportuno será optar por colegios e instituciones educativas saludables, ya que seguir privando a las nuevas generaciones de una educación de calidad no solo se revertirá en problemas de salud mental a corto plazo para los niños y jóvenes sino en un futuro sombrío para el mundo.

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La educación con conciencia social va mucho más allá de enseñar a nuestros niños el verdadero enfoque del reciclaje y la siembra de árboles, que son ciertamente importantes para el Planeta. Al hablar de una educación sostenible también estamos pensando en construir colegios donde se respire un aire sin contaminación, donde se haga un adecuado uso de los desechos, de los recursos hídricos y de la energía. Donde la luz, el sonido y el aire dentro de las aulas y los recintos estén diseñados para potenciar el ejercicio educativo; donde la alimentación que reciben los niños sea nutritiva y no esté contenida en empaques plásticos

 

El juego y los deportes son también fundamentales en la salud de los estudiantes. El movimiento es la puerta de entrada al aprendizaje. Todos crecimos para hacer amigos y vivir en comunidad y es el juego el que nos permite desarrollar estas características. Por tanto, no solo es oportuno elegir un colegio donde se le dé importancia a los tiempos para jugar, incluso como parte de su proceso formativo, sino también elegir un colegio que tenga espacios amplios y al aire libre para poder hacerlo.

 

Un informe de 2007 de Salud América, en las escuelas latinas, generalmente en primaria, se dan menos de 20 minutos de recreo diario y menos de 150 minutos de educación física a la semana, además tienen la participación más baja de deportes de liga o sesiones de entrenamiento físico después de la clase. El mismo informe asegura que las escuelas en América Latina también suelen incluir en sus tiendas y máquinas expendedoras alimentos ultra procesados, altos en grasa, sodio y azúcar.

Por estas razones, son fundamentales los programas de salud que introducen los colegios. Hay que optar por los que limiten los snacks, las comidas chatarra y las bebidas no saludables. O aquellos que tengan más tiempo de recreo y un programa de por lo menos 30 minutos diarios de actividad física.