¿Puede el Parkinson comenzar en el intestino?
Aproximadamente diez años antes de la aparición de las alteraciones motoras características de la enfermedad de Parkinson, muchos pacientes presentan síntomas gastrointestinales asociados con un desequilibrio en las poblaciones de microorganismos intestinales que conforman la microbiota intestinal (tradicionalmente denominada flora intestinal). En este contexto, suplementos dietarios como los probióticos, prebióticos y simbióticos han sido estudiados como estrategias tempranas para intervenir diversas patologías, entre ellas la enfermedad de Parkinson.
Durante esta presentación se abordará la conexión entre la microbiota intestinal y el cerebro, así como su relación con los síntomas tempranos de la enfermedad de Parkinson. Además, se expondrán los resultados de una investigación experimental en la que se evaluó el efecto de un probiótico sobre las alteraciones fisiopatológicas y comportamentales asociadas a esta enfermedad en un modelo animal.